(1) Los recientes hallazgos del arqueólogo norteamericano Tom Dillehey en el sitio de Monte Verde, ubicado en la actual provincia de Llanquihue, evidencian poblamiento humano de entre doce a trece mil años de antigüedad en la zona sur de Chile. Dillehey, Tom, A Late Pleistocene Settlement in Chile. Vol I, Palaeoenvironment and Site Context. Smithsonian Institution Press, Washigton D.C., 1989.(2) La población mapuche por sí sola habría alcanzado esta cifra (Bengoa, José, "Historia del pueblo mapuche" , Ediciones Sur, Santiago, 1985). La población de los otros pueblos, a excepción de la de los aymara, habría sido cuantitativamente bastante menor.
(3) Los mapuche al norte del río Maule, también denominados picunche, habían aprendido a trabajar la agricultura producto de la influencia de los inca. Los mapuche del sur, también denominados araucanos por los españoles, incluyendo a los huilliche (gente del sur) y a los pehuenche (gente del pehuén a araucaria), aun cuando para entonces conocían de la horticultura en pequeña escala, subsistían fundamentalmente de la recolección de vegetales (el pehuén, entre otros), de la caza (del huemul, el guanaco y el pudú entre otros animales) y de la pesca, abundante en sus ríos, lagos y mares.
(4) Gundermann, Hans y Gonzalez, Hector, La cultura Aymara, Museo Chileno de Arte Precolombino, 1989.
(5) Cristino F., Claudio y otros, Isla de Pascua; Proceso, alcance y efectos de la aculturación, Universidad de Chile, 1984.
(6) La inexistencia de una organización única de los mapuche en tiempos de paz, no fue obstáculo para el desarrollo de formas de organización común para la guerra. Así por ejemplo, durante la guerra con los españoles, estos se organizaron en ayllarehues (grupos de nueve rehues o caciques) y butalmapus, o grandes regiones y nombraban a un cacique principal también llamado Ñidol Lonco (Bengoa, 1985). Asimismo, elegían a sus toki o jefes militares (Aldunate, Carlos, Cultura Mapuche, Museo Chileno de Arte Precolombino, 1986).
(7) Grupos de indígenas eran entregados a "encomenderos" para quienes debían trabajar como forma de pagar el tributo establecido en favor de la corona española.
(8) Los parlamentos siguieron utilizándose hasta el fin de la colonia. Ejemplo de ello fueron los parlamentos de Nascimiento, Negrete y el de Las Canoas en Osorno del siglo XVIII.
(9) Bengoa, José, obra citada, 1985.
(10) Guevara Calderón, Sergio y Eyzaguirre Echeverría, Rafael, Historia de la civilización y legislación Indígena de Chile, Memoria de Prueba Facultad. de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad De Chile, Santiago, 1948.
(11) Así, mientras los mapuche recibieron un promedio de 6,18 hectáreas de tierra por persona, el Estado vendía a particulares lotes de 500 hectáreas y entregaba a colonos extranjeros hijuelas de 40 hectáreas por familia, más 20 por cada hijo varón mayor de doce años.
(12) Se trata del decreto ley Nº 2568 de 1979 sobre división de las comunidades mapuche. Dicha norma establecía en su redacción original que "las hijuelas resultantes de la división de las reservas dejarán de considerarse tierras indígenas, e indígenas a sus dueños y adjudicatarios", intentando con ello dar muerte legal al pueblo mapuche.
(13) La población de los cuatro pueblos que habitaban el extremo austral del país, los sélknam, los aónikenk, los yámana y los kawéskar, alcanzaba a finales del siglo pasado a alrededor de diez mil personas. En poco más de un siglo de ocupación de sus territorios, dos de estos pueblos, los sélknam y aónikenk han desaparecido, en tanto que de los otros dos, los yámana y kawéskar, subsiste una población que no supera las dos centenas en avanzado estado de mestizaje y aculturación.
(14) Instituto Nacional de Estadísticas; Censo de Población y Vivienda, Chile, 1992. A ello se debe agregar una población de aproximadamente 36.700 mapuche que habitan en la actualidad en territorio Argentino. Hernandez, Isabel, Los indios de la Argentina, Editorial MAPFRE, Madrid, 1992.
(15) Universidad de la Frontera, Instituto Nacional de Estadísticas, Fundación Instituto Indígena, Programa de Apoyo y Extensión en Salud Materno Infantil, y Centro Latinoamericano de Demografía. Condiciones de vida de los pueblos indígenas. Estudio realizado en reducciones mapuche seleccionadas. IX Región, Chile. Santiago, 1991.
(16) Se trata de personas mayores de catorce años. Censo de Población y Vivienda, Instituto Nacional de Estadísticas, Chile, 1992.
(17) Taller de Estudios Aymara, Problemas y Perspectivas para el Desarrollo Aymara Regional, Documento de Trabajo Nº 3, TEA, Arica 1989.
(18) El Censo de Población y Vivienda desarrollado por el Instituto Nacional de Estadísticas en 1992 dió para este pueblo una población de 21.848 personas mayores de catorce años. Existe consenso, sin embargo, de que esta cifra excede por mucho a la población real de este pueblo.
(19) En 1988 el Consejo demandó al Fisco ante la justicia ordinaria con el objeto de obtener la restitución de las tierras de la isla para el pueblo rapa nui.
(20) Aravena, Andrea y Zuñiga, Gerardo, Diagnóstico de los Pueblos Indígenas de Chile. Documento en publicación por la Comisión Especial de Pueblos Indígenas, Santiago, 1993.
(21) Aylwin, José, Comunidades indígenas de los canales australes; antecedentes históricos y demandas fundamentales. Documento elaborado para la Comisión Especial de Pueblos Indígenas, 1993 (en publicación).
(22) La constitución de nuevas organizaciones en el pueblo mapuche se debió muchas veces a divisiones de tipo político o religioso al interior del movimiento indígena. Algunas de estas organizaciones como Ad Mapu se identifican con una postura y con partidos de inspiración marxista, en tanto otras como Nehuen Mapu están fuertemente influenciadas por el pensamiento de la iglesia y de los partidos de inspiración cristiana. La fragmentación del movimiento mapuche en función de estas variables externas constituyó sin duda un factor de debilitamiento en su oposición a las políticas impulsadas por el régimen militar en relación al pueblo mapuche.
(23) La vinculación de las organizaciones indígenas del país con el movimiento indígena internacional se produce por diversas vías. Una de ellas es la actividad desarrollada en el exilio por los dirigentes mapuches que forman en Europa el Comité Exterior Mapuche. Otra es la integración a comienzos de los ochenta de algunas organizaciones indígenas del país en el Consejo Indio de Sud América (CISA). También en el mismo periodo dirigentes de diversas organizaciones comienzan a llevar sus planteamientos al Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de Naciones Unidas. Más tarde algunas organizaciones participan en el proceso de revisión del Convenio 107 de la Organización Internacional del Trabajo que culmina en 1989 con la aprobación del Convenio Nº 169 sobre Pueblos Indígenas.
(24) Es el caso de la Comisión Técnica de Pueblos Indígenas de Chile (CTPICH), entidad que surge en 1988 con el propósito fundamental de promover el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas del país (en 1990 pasa a constituir el Consejo Nacional de Pueblos Indígenas de Chile (CNPI). Otras instancias creadas con este mismo objetivo fueron el FUTA TRAWUN, entidad de coordinación de las organizaciones mapuches creada en 1986, la Coordinación de Organizaciones Aymaras creada en 1989 y la coordinación entre las organizaciones Ad Mapu, Centros Culturales Mapuches y Lautaro Ñi Aylla Rehue surgida el mismo año.
(25) La representación indígena contemplaba a seis mapuche (incluidos huilliche y pehuenche), dos aymara, un atacameño y uno de las organizaciones urbanas de Santiago. La de gobierno en tanto, contemplaba la de los Ministerios y gobiernos provinciales y regionales con competencia en el ámbito indígena.
(26) A ello se agregan alrededor de dos mil reuniones y encuentros verificados en ese periodo en comunidades indígenas a lo largo del país para debatir esta propuesta de ley.
(27) El texto del proyecto de reforma constitucional proponía agregar como inciso final al artículo 1 de la Constitución la frase: "El Estado velará por la adecuada protección jurídica y el desarrollo de los pueblos indígenas que integran la Nación chilena". Además agrega como inciso final al Nº 22 del art. 19 la frase: "La ley podrá, también, establecer beneficios o franquicias en favor de las comunidades indígenas". Finalmente agrega al art. 62 como Nº 7 la frase: "Establecer sistemas de protección jurídica y beneficios o franquicias para el desarrollo de los pueblos indígenas".
(28) Dada la presión de las organizaciones rapa nui y de parlamentarios, el gobierno finalmente accedió a mediados del presente año a incluir en el proyecto de ley indígena un capítulo especial contemplando la desafectación parcial y gradual de las tierras fiscales de la isla en favor de los rapa nui.
(29) Debe señalarse en este sentido que el cumplimiento de los acuerdos contraídos por los indígenas con las autoridades coloniales primero y republicanas después, ha sido una constante a lo largo de la historia del país.
(30) Las acciones de dicha organización sirvieron a la derecha, en muchas ocasiones, para negarse aprobar la legislación indígena, aduciendo que las verdaderas intenciones de sus organizaciones eran la escición o separación del Estado chileno.
(31) Si bien legalmente el traspaso se produjo con la promulgación de la ley en octubre pasado, la nueva estructura de esta entidad no quedó conformada sino hasta los primeros meses de 1994 con la constitución de su Consejo y el nombramiento de sus autoridades superiores.
(32) Mauricio Huenchulaf, mapuche, fue nombrado por el gobierno como Director Nacional, y Victor Hugo Painemal, mapuche y Antonio Mamani, aymara, fueron nombrados como Subdirectores Regionales.
(33) Reglamento sobre acreditación de calidad de indígena, constitución de comunidades indígenas, y protección de patrimonio histórico cultural indígena; reglamento sobre organización y funcionamiento de registro de tierras indígenas; reglamento del fondo de tierras y aguas indígenas; reglamento de operación del fondo de desarrollo; y reglamento de la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua.
(34) Los predios adquiridos por CONADI a noviembre de 1994 eran La Cumbre, Aleucapi, Los Pantanos, Ranquilco, Tayos Bajos, Santa Cruz, Santa Elena, Huichahue Curín, Santa Luisa, Paicaví Grande, Cayucupil y Tierra Chilena. Los predios a ser adquiridos de aquí a fin de año, según informaciones de CONADI son La Aurora, Ranquilhue, Parcelas Collipulli y Predios sin nombre Purén. Todos estos están ubicados en el área mapuche. Fuente, Dirección Nacional CONADI.
(35) En la actualidad se licitan los estudios para la constitución de estas áreas, las que de acuerdo a la ley, deben ser declaradas por MIDEPLAN.
(36) Todos ellos en ejecución por un monto total de $1.100 millones de pesos (cerca de 3 millones de US dolares) con que cuenta CONADI para desarrollo en 1994.
(37) Ejemplo de lo anterior fue la casi nula movilización indígena verificada con ocasión del 12 de octubre pasado, fecha que durante los últimos años ha sido utilizada por el movimiento indígena para manifestar sus demandas ante el Estado y la sociedad global.