Reflexiones desde Machu Pichu
Por Atencio López
Recientemente hicimos una gira por Perú y Chile visitando comunidades de
hermanos, kechuas, aymaras, ashaninkas y mapuches. Los temas tratados son de
preocupación indígena a nivel mundial, justo en los momentos en
que el libre comercio y la globalización está llegando a las
puertas de nuestras comunidades. Era urgente y necesario que fuéramos
trazando estrategias comunes de lucha para poder enfrentar los nuevos vientos,
que tarde o temprano pueden estremecer los cimientos de las culturas milenarias
de Abya Yala.
En nuestra primera parada visitamos el corazón de la tierra inka
atravesando el paisaje de las alturas de Chinchero (3,800 msnm) y, a medida que
ibamos subiendo el escenario de estos parajes era cada vez más
espectacular, se podía apreciar el típico paisaje agrícola
andino, donde las chacras son onduladas y tienen como fondo a los siempre
alerta nevados. Es tiempo de la cosecha en las alturas, se ven agricultores
kechuas cosechando papas, maíz, kiwicha, quinua (recién patentado
en EUA) y, muchos otros cultivos andinos.
Un grupo de especialistas indígenas de todos los continentes estuvieron
reflexionando sobre "Desarrollo y Pueblos Indígenas" en el Valle sagrado
de los inkas, donde las tierras fértiles de esta zona han producido
variedades únicas de maíz (famosos por tener granos grandes) y
con un paisaje lleno de vestigios de la compleja arquitectura inka. Desde
Ollantaytambo, un pueblo que mantiene viva la cultura inka y ha sido declarado
la Capital de la Indianidad, pudimos analizar como los conocimientos
tradicionales de los pueblos indígenas siguen alimentando y
contribuyendo a las nuevas tecnologías y la modernidad que inunda los
países occidentales, aunque estos además de piratear esos
conocimientos no reconoce en lo absoluto la riqueza y propiedad de los derechos
colectivos de los pueblos indígenas.
Parte del evento organizado por la Asociación para la Naturaleza y El
Desarrollo Sustentable (ANDES) con sede en Qosco (Cusco), fue nuestro
peregrinaje a la sagrada y majestuosa Machu Pichu, una impresionante ciudad que
continua siendo un misterio para muchos, pero en realidad es una vitrina de
exhibición de la capacidad artística y científica de los
miles de indígenas kechuas, aymaras y amazónicos que
continúan transitando las calles y caminos del Perú. Subimos a la
cima de Huayna Pichu (la montaña más alta del complejo de Machu
Pichu), donde pudimos enviar nuestras plegarias y ofrendas a los cuatro puntos
cardinales y hacer nuestras promesas de luchar sin descansar para que la
cultura indígena tenga un sitial en la historia de la humanidad y no
únicamente en los museos.
En esa parte algunas de conclusiones fueron: El conocimiento indígena y
los métodos que provienen de éste deben ser conservados,
protegidos, promovidos y mejorados para el beneficio de las comunidades
indígenas; Los métodos y tecnologías deben fortalecer,
consolidar y recuperar los valores indígenas, teniendo en cuenta la
dinámica cultural de los pueblos indígenas, el bienestar
colectivo integral, la promoción de la equidad y la sostenibilidad de
los recursos para las generaciones presentes y futuras; La adopción de
métodos y tecnologías debe ser resultado de un proceso de toma de
decisiones colectivo teniendo en cuenta el consejo de los cuidadores y
practicantes del conocimiento; La capacitación en métodos y
tecnologías debe incluir estrategias que despierten y eleven la
conciencia, fortalezcan la autoestima de nuestra identidad indígena y de
nuestras prácticas culturales y organizativas.
Como segunda parte del viaje, participamos en la I Conferencia Internacional
Indígena sobre un Foro Permanente en el Sistema de las Naciones Unidas,
que se realizó en la ciudad de Temuco, Chile, organizado por los
mapuches del Consejo de Todas las Tierras, Aukin Wallmapu Ngulam. Se
debatió ampliamente como funciona el sistema de las Naciones Unidas en
relación a los pueblos indígenas, sobre todo en la
Comisión de Derechos Humanos y el Grupo de Trabajo que sesiona
anualmente en Ginebra, Suiza. Este año se cumplen veinte años en
que por primera vez los indígenas llegaron a tomar la palabra en las
Naciones Unidas. Se analizó también la relación que vienen
manteniendo las distintas Agencias de las Naciones Unidas con el tema
indígena y cual sería el papel de las mismas en el futuro cuando
se crea el Foro o una agencia especializada únicamente en asuntos
indígenas. Cabe destacar que esa reunión fue un avance de lo que
va ser el II Seminario de los Gobiernos sobre la creación del Foro
Indígena, a celebrarse en Santiago de Chile, la tercera semana del mes
de junio próximo, donde llevaremos una propuesta indígena llamada
la "Declaración de Temuco".
Y hablando de Chile, sobre todo su "milagro económico", pudimos observar
con particular gravedad los problemas que por su supervivencia tienen las
comunidades indígenas en ese país, que contrasta con las virtudes
del desarrollo económico chileno, por ejemplo, el conflicto provocado
por el Proyecto de Represa y Central Hidroeléctrica Ralco en la zona del
Alto Bío Bío, en la cordillera de los Andes, que inundará
tierras, cementerios y casas de comunidades mapuche-pehuenches. Este proyecto
es impulsado por el Gobierno y el grupo económico eléctrico
transnacional - chileno ENDESA S.A., que contó con el apoyo del Banco
Mundial para el financiamiento de la primera de cinco represas proyectadas.
Otro conflicto se origina en proyectos de carreteras, como es la
construcción de una autopista "By-Pass-Temuco", que atraviesa los
territorios mapuches de Truf Truf, en la región mapuche de la
Araucanía. Este proyecto es impulsado por el Ministerio de Obras
Publicas de Chile (MOP). También afecta la subasta desvergonzada de
tierras indígenas de la Isla de Chiloé, en donde un empresario
norteamericano compró 120.000 hectáreas huilliches en una venta
promovida por oficinas estatales.
En Chile existe protección legal sobre las tierras indígenas, lo
cual se ha convertido ahora en el principal obstáculo a los
megaproyectos. Esa misma legislación especial mandata a la
institución estatal indigenista, CONADI, a proteger las tierras
indígenas en caso de amenazas, por lo cual dicha institución
también pasó a ser un duro obstáculo a los planes
etnocidas. El Gobierno de Eduardo Frei ha iniciado una campaña de
hostigamiento hacia el pueblo mapuche, interviniendo la CONADI con la
designación de un Director Nacional que defiende los intereses del
Gobierno y de los grupos económicos, que ahora pretenden arreglar la ley
indigenista de acuerdo a sus planes. Como bien dijeran nuestros anfitriones de
Temuco, "la imagen oficial de nuestro país hacia el exterior no se
corresponde con la realidad que vivimos los pueblos indígenas de Chile,
sometidos a brutal acoso de grupos económicos y transnacionales en
nuestros territorios, el modelo económico que impera en Chile, presiona
sobre nuestros bosques nativos, nuestros lagos, nuestros ríos, riquezas
minerales, y recursos genéticos".
A pesar de la miseria y el acoso que hablan nuestros hermanos, mantienen un
bello territorio que poco a poco va dejando paso a la población no
nativa de bosques, como lo son los pinos traídos del Canadá y la
presión de terratenientes y políticos locales que en nada se
diferencian a los de Panamá. Pero de igual manera por todo el Continente
se va templando la cadena de brazos de hombres de barro y maíz que
algún día no muy lejano harán su revolución y
exigir el espacio y respeto que han tenido mucho antes de la llegada de los
colonizadores.
Mayo 17, 1997